El documento que a continuación compartimos surge como respuesta al comunicado en video enviado por el Secretario de Educación del Municipio de Pereira, sobre el plan de regreso a clase que la Alcaldía propone a la comunidad educativa.
Propuesta técnica y pedagógica para el retorno seguro y la equidad educativa post-sismo en Pereira
1. Marco normativo y fundamentos de la autonomía escolar
Operacionalizar la respuesta institucional tras la emergencia sísmica en Pereira exige un modelo de gobernanza descentralizada, que priorice la seguridad física y la agilidad administrativa.
La autonomía institucional no debe entenderse como un aislamiento, sino como el eje estratégico que permite un retorno diferenciado, adaptado a la realidad estructural de cada sede. Este enfoque permite que las Instituciones Educativas gestionen un retorno legalmente blindado, evitando la parálisis que supondría esperar una orden centralizada para edificaciones con niveles de afectación radicalmente distintos.
Bajo la dirección del Secretario de Educación de Pereira, Carlos Jairo Bedoya Naranjo, la validación del servicio educativo presencial se sujeta estrictamente a tres (3) pilares ineludibles:
Sujeción a la Resolución del 16 de agosto: marco normativo vigente que dicta las pautas de manejo de la emergencia para entidades públicas y privadas.
Concepto Técnico Escrito: certificación de infraestructura emitida por la DIGER o por un equipo de ingenieros estructurales certificados.
Acta del Consejo Directivo: Documento oficial donde la comunidad educativa, en uso de su autonomía, avala el reinicio de labores tras analizar el soporte técnico.
Implicaciones de la decisión: es imperativo internalizar que la decisión de retorno no emana de una orden vertical del Alcalde o la Secretaría, sino de la validación técnica en sitio. Esta estructura de decisión constituye un blindaje jurídico y administrativo, ya que desplaza el peso de la responsabilidad legal de un solo funcionario hacia una decisión colegiada basada en evidencia de ingeniería. No obstante, esta celeridad técnica debe equilibrarse con una estrategia pedagógica que mitigue la disparidad educativa inminente.
2. Mitigación de la brecha institucional y educativa
Mitigar la "brecha de retorno" es el principal desafío pedagógico post-desastre. Este fenómeno ocurre cuando las instituciones con daños leves retoman la normalidad, mientras que aquellas con afectaciones estructurales quedan rezagadas, profundizando las desigualdades en el desarrollo de competencias y el cumplimiento del currículo.
Para gestionar esta asimetría, se definen los siguientes perfiles de intervención:
IMPORTANTE: Estrategias de continuidad para estudiantes en situación de vulnerabilidad
Salvaguardar la vinculación de los estudiantes que han perdido su vivienda o se encuentran en albergues es una prioridad de protección social. El sistema educativo debe actuar como el ancla de estabilidad en medio de la crisis, evitando que la emergencia se traduzca en deserción escolar definitiva.
Protocolo de acción para la continuidad académica:
Censo de ubicación y conectividad: identificar geográficamente a cada estudiante en situación de desplazamiento o refugio y determinar su acceso a recursos digitales o físicos.
Modalidades flexibles de aprendizaje: despliegue de guías físicas o entornos virtuales, garantizando que el proceso de aprendizaje sea independiente de la presencia física en el aula dañada.
Puntos de encuentro pedagógico: habilitación de espacios en zonas seguras (validadas por ingenieros) para tutorías presenciales focalizadas que mantengan el sentido de comunidad.
MUY IMPORTANTE: Diseño de rutas de movilidad segura para que el retorno sea efectivo, el trayecto debe ser tan seguro como el aula.
Se deben operacionalizar rutas basadas en:
Evasión de perímetros de riesgo: las rutas deben circunvalar explícitamente cualquier edificación con "Concepto Técnico de Restricción" o peligro de colapso inminente.
Validación de suelos: uso de los reportes de la DIGER para evitar zonas con inestabilidad tras el sismo o riesgo de remoción en masa.
Señalización de seguridad: identificación de senderos libres de escombros o elementos no estructurales con riesgo de caída.
Estas rutas previenen la deserción al reducir la percepción de riesgo de las familias, permitiendo que la seguridad física sea el catalizador de la seguridad psicológica indispensable para el aprendizaje.
4. Plan de apoyo emocional diferenciado post-sismo
Validar el estado emocional de la comunidad es un requisito previo a cualquier exigencia académica. El trauma post-sismo actúa como una barrera cognitiva; un cerebro en estado de alerta por la supervivencia no puede procesar eficazmente contenidos curriculares complejos. El éxito del mandato de retornar "lo más pronto posible" depende de la percepción de seguridad emocional.
La salud mental no es un accesorio del retorno, es el cimiento técnico sobre el cual se reconstruye la normalidad académica en Pereira.
5. Protocolo de ejecución y monitoreo institucional
Optimizar el proceso de retorno requiere que los docentes directivos de los colegios mantengan un rigor procedimental absoluto. La documentación es el único soporte administrativo que garantiza la integridad de los menores y la protección de los directivos ante organismos de control.
Lista de chequeo de retorno seguro (SINE QUA NON)
- Concepto técnico escrito: contar con el documento firmado por ingeniero certificado o DIGER (Prerrequisito obligatorio; sin esto, cualquier acta es nula).
- Sesión extraordinaria del Consejo Directivo: análisis del concepto técnico y valoración de la capacidad operativa institucional.
- Acta de Consejo Directivo: formalización de la fecha y condiciones de retorno, debidamente suscrita.
- Plan de movilidad: difusión de las rutas seguras y perímetros restringidos a padres y estudiantes.
- Ajuste curricular y de calendario: documentación en actas de seguimiento para la mitigación de brechas de aprendizaje.
Este rigor procedimental asegura que la retoma del rumbo de la ciudad no sea solo un acto administrativo, sino un proceso sostenible y responsable. La educación es el motor de la resiliencia social y económica de Pereira. Al reactivar nuestras aulas bajo estos estándares, no solo recuperamos el tiempo académico, sino que reconstruimos el tejido de una sociedad capaz de levantarse ante la adversidad con firmeza, técnica y equidad.
RIESGOS LATENTES EN LA DECLARACIÓN DEL SECRETARIO DE EDUCACIÓN DE PEREIRA
La estrategia planteada por el secretario de educación, Carlos Jairo Bedoya Naranjo, delega las decisiones del regreso a clases en la autonomía de cada establecimiento educativo. Analizando textualmente sus declaraciones, se evidencian los siguientes riesgos críticos para la comunidad educativa de Pereira:
Traslado absoluto de la responsabilidad legal y civil: El secretario enfatiza de manera explícita que ni la Secretaría de Educación, ni el alcalde de Pereira, ni él mismo están autorizando el ingreso presencial. Al establecer que son los directivos y sus consejos directivos quienes avalan el retorno mediante actas sustentadas, la administración municipal traslada toda la responsabilidad jurídica y operativa ante cualquier incidente o colapso posterior directamente a los rectores y miembros del consejo escolar.
Dependencia de un recurso altamente escaso (Cuello de botella): El retorno presencial exige de forma obligatoria un concepto técnico por escrito emitido por la DIGER o un grupo de ingenieros estructurales certificados. En el contexto de una emergencia por sismo en la ciudad, donde la DIGER debe evaluar múltiples edificaciones y vías en peligro, la alta demanda de estos conceptos técnicos puede generar un embotellamiento severo, demorando de manera indefinida la reapertura de las instituciones públicas que no tengan recursos para contratar ingenieros privados.
Profundización de la brecha educativa por estado de infraestructura: La directriz condiciona el regreso a "que la infraestructura educativa se los permita". Esto fragmentará el sistema educativo de Pereira, permitiendo que colegios con sedes intactas o recursos para certificar rápidamente su seguridad retomen clases de inmediato, mientras que las escuelas de sectores vulnerables o con daños estructurales queden en el limbo académico, ampliando la brecha de aprendizaje entre estudiantes.
Presión por una reactivación apresurada: el secretario señala que la meta del alcalde es que tanto la economía como la academia "retornen lo más pronto posible" para que la ciudad retome su rumbo. Esta urgencia económica y social puede presionar a los Consejos Directivos a tomar decisiones aceleradas de apertura, anteponiendo la normalización del servicio a una evaluación pausada de las condiciones de seguridad vial de los entornos escolares y del estado emocional de los estudiantes.
Atentamente,
Profes Pereira
No hay comentarios:
Publicar un comentario